
- El italiano LARDERA, una vez seleccionado el material, ya emprende su singladura de elaborarlo y encajarlo sin más que unas premisas globales de volumen y formas dentro del espacio.

- La concreción es ardua porque la geometría exige unas anatomías consesuadas con la respiración de huecos que las hagan ser livianas y volubles.

- Y acaban siéndolo y terminan por ser rufianes pundonorosos dentro de un escenario sobre el que gravitan como danzarines impovisando unos ballets enfervorizados.

- No habéis llamado para matar chapetones y ahira queréis que solamente entre en la cárcel. Pues no ha de ser así.
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