
- Si toda obra artística es, como dice Adorno, la revelación de un mensaje oscuro, que deviene un testimonio espiritual y encierra un enigma, las instalaciones de la coreana LEE son el mejor ejemplo.

- De integrarse toda nuestra capacidad visual en ellas, la metáfora y la analogía con un matadero industrial que suscita nos produce una repulsiva atracción donde lo temático es nuestra propia condición comestible.

- Es un imaginario cuyo planteamiento parte de la materia convertida en carne, la cual es a su vez el culmen de una destrucción de la vida para la alimentación de otra, sea quien sea.

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