
El nepalí GOVINDA configura espacios en los que la mirada se pierde si antes no se demora en su contemplación, porque su revelación es toda una experiencia con lo desconocido.

La plástica de sus obras les confiere, además de unos vibrantes impactos visuales, unos significados que nos llevan a pensar la mirada desde otras bases cósmicas.

Su cosmovisión está estructurada para acercarnos a otro orden de existencia, a otra constelación que al absorberla nos sumerge en otro planeta cromático y galáctico que nos sirve de presentimiento.

Lo que no vemos no lo vemos.
Deja un comentario