
- Dentro de nuestras entrañas geológicas y terrestres viven y se mueven miles de entes, se desparraman y se arrastran, hasta se deslizan con el fin de conformar escenografías atormentadas por carecer de argumentario plástico.

- Pero al francés LAUQUIN eso no le impide el convocarlos y estigmatizarlos en una abstracción informal que los obligue a inseminarse como significantes infieles.

- Así en sus obras la superficies aparecen engalanadas y roñosas, revestidas de excrecencias y carnosidades con las que investirse y suplicar por obtener su suntuosidad.

- De tejas arriba ya no hay regreso.
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