
- Ante la obra del afroamericano WOODRUFF verificamos como la foma y el color se afirman en su densidad, en su penetrabilidad en una superficie que les planta cara.

- Pero tanto la pigmentación como las texturas que se mueven entre los distintos planos forman una piel dura, férrea y resistente, como una metáfora de la sangre y de la raza.

- Sus manchas marcan y acentúan unas pautas patentes, un lenguaje lento cuyo último suspiro es quedarse grabado indefinidamente como señas de identidad de todo un sentimiento compartido.

- La muerte viajo también al cajón de los asuntos definitivamente postergados.
Deja un comentario